viernes, 19 de septiembre de 2008

Para mi hermano Pedro

Nos llevábamos cinco años. Él era mayor que yo y siempre me protegía (yo era el pequeño). Congeniábamos en todo y nos queríamos mucho. Siempre me llevaba con él a todas partes, sobre todo cuando iba a jugar a fútbol. Jugaba con los infantiles en el pueblo y todos decían que era una joven promesa y que un día llegaría a ser una figura. Pero, el destino quiso que esto no sucediera ya que a la temprana edad de 17 años, él y otros amigos de su edad, cargados del idealismo propio de la juventud comprometida y con valores, ingresaron como voluntarios para luchar en defensa de la República Española en la guerra del 36. Vino un par de veces de permiso. La primera por haber sido herido. La segunda vez se le notaba desanimado por todo lo que había vivido y lo que había visto en la guerra. Un año más tarde cayó en el frente de Gandesa (Tarragona), según nos dijeron a la familia por haber sido destinado a una posición a la que otro soldado no se había atrevido a ir.

Como homenaje a nuestro amor por él y por el vacío que desde entonces dejó en nuestras vidas le he dedicado esta música. Siempre le recordaré.




Sólo piano...

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